Motivación Marzo 2011

QUERIDA RAMA DE COLINA

Este año 2011 trae consigo la sensación de que comienza recién ahora en Marzo, no sólo porque coincide con el término de las vacaciones, sino porque el miércoles de ceniza ha sido bastante “tardío” dando inicio a la Cuaresma, un período que nos invita a la reflexión y revisión interior, que coincide con el inicio de clases de nuestros niños y de las rutinas que nos devuelven a la “normalidad”. Bajo esta perspectiva, este “estar de vuelta” toma una dimensión que no podemos dejar de notar y es que podemos masticar lo que vivimos el año pasado de una manera más profunda y fuertemente ligada a nuestra Alianza de Amor, aquella a la que nos invitó nuestro padre Fundador.

Primero que nada el terremoto de Japón nos obliga a no olvidar nuestra pequeñez y fragilidad como nuestra solidaridad y fortaleza.
Como Familia el año pasado hicimos vida el milagro de nuestro lema Nada sin Ti, nada sin nosotros, donde le probamos con hechos a nuestra Madre que la amábamos a través del Capital de gracias que conquistamos, ya sea en las misiones a Pumanque, con el acompañamiento espiritual de nuestros hermanos abatidos por el terremoto, la recolección de fondos para la donación de la Capilla de emergencia y la construcción de la Ermita. También en el momento de desvalimiento y desorientación le ofrecimos nuestra oración y entrega filial con la Coronación como Reina de nuestro Terruño de Colina y Ella nos devolvió el mil por uno, poniendo en nuestras manos un terreno impensado.

El sueño de la Familia de Colina es lograr tener un lugar de cielo, en medio de donde se desenvuelve nuestra vida cotidiana, donde poder encontrarnos con la paz de Dios en medio del mundo. Donde reeditemos la Alianza que sellamos con la Mater, donde el principal elemento es el Santuario, aquel donde Ella nos acoge, transforma y envía, sin embargo el último de una serie de conquistas que tenemos que ir realizando, de manera de resguardar y garantizar la vida que lo anima.

Queremos formar un entorno donde podamos encontrar a nuestra Mater en cada rincón para que nos lleve hacia el Padre, que permita momentos de silencio, intimidad y cobijo. Jardines y pérgolas, bosques, bancas, grutas, piletas, etc… Queremos que también sea un lugar de encuentro para nuestra comunidad donde podamos compartir y reunirnos, fortaleciendo los vínculos de todas nuestras Ramas. También es necesaria infraestructura para formarnos, aprender y cultivar nuestro ser de manera de transformarnos en dignos instrumentos de nuestra Mater al servicio de la comunidad. Finalmente una capilla para celebrar la Santa Misa, con la promesa del envío de la palabra de Cristo. Queremos un lugar donde nuestra Mater reine en gloria y majestad no solo en nuestras vidas sino más allá. Este lugar debe estar abierto para irradiar en nuestra zona el regalo de Schoenstatt a la Iglesia y al mundo.

Queridos hermanos tenemos un año de grandes desafíos pero la fe de que con oración todo se puede. 
Los animamos a seguir rezando la oración del Cántico al Terruño, y a participar todos los 18 en las liturgias de Renovación de la Alianza para dar forma a esa tierra cálida y familiar que queremos conquistar.

En el año del padre,
¡Tu Alianza nuestra Misión!


Alfonso y Maureen