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CÁNTICO AL TERRUÑO (HP 600-605)

¿Conoces aquella tierra cálida y familiar que el Amor eterno se ha preparado: donde corazones nobles laten en la intimidad y con alegres sacrificios se sobrellevan; donde, cobijándose unos a otros, arden y fluyen hacia el corazón de Dios; donde con ímpetu brotan fuentes de amor para saciar la sed de amor que padece el mundo?
 
Yo conozco esa maravillosa tierra: es la pradera asoleada con los resplandores del Tabor, donde reina nuestra Señora tres veces Admirable en la porción de sus hijos escogidos, donde retribuye fielmente los dones de amor manifestando su gloria y regalando una fecundidad ilimitada. ¡Es mi terruño, es mi tierra de Schoenstatt!
 
¿Conoces aquella tierra abundante y pura, reflejo de la Belleza eterna: donde las almas nobles y fuertes se desposan con el Cordero de Dios; donde ojos transparentes irradian calor y manos bondadosas alivian los dolores; donde esas manos sin mancha continuamente se juntan en oración para conjurar los poderes demoníacos?
 
Yo conozco esa maravillosa tierra: es la pradera asoleada con los resplandores del Tabor, donde reina nuestra Señora tres veces Admirable en la porción de sus hijos escogidos, donde retribuye fielmente los dones de amor manifestando su gloria y regalando una fecundidad ilimitada. ¡Es mi terruño, es mi tierra de Schoenstatt!
 
¿Conoces aquella tierra, imagen fiel del cielo, ese reino de libertad tan ardientemente anhelado: donde la inclinación a lo bajo es vencida por la magnanimidad y la nobleza; donde los menores deseos de Dios comprometen y reciben alegres decisiones por respuesta; donde, según la ley fundamental de amor, la generosidad siempre se impone victoriosa?
 
Yo conozco esa maravillosa tierra: es la pradera asoleada con los resplandores del Tabor, donde reina nuestra Señora tres veces Admirable en la porción de sus hijos escogidos, donde retribuye fielmente los dones de amor manifestando su gloria y regalando una fecundidad ilimitada. ¡Es mi terruño, es mi tierra de Schoenstatt!
 
¿Conoces aquella tierra transida de alegría, porque en ella el Sol nunca tiene ocaso: donde los corazones viven en el reposo por la posesión de los bienes eternos; donde los abundantes dones de Dios reconfortan el corazón y la voluntad; donde el amor, como una vara mágica, transforma con prontitud la tristeza en alegría?
 
Yo conozco esa maravillosa tierra: es la pradera asoleada con los resplandores del Tabor, donde reina nuestra Señora tres veces Admirable en la porción de sus hijos escogidos, donde retribuye fielmente los dones de amor manifestando su gloria y regalando una fecundidad ilimitada. ¡Es mi terruño, es mi tierra de Schoenstatt!
 
¿Conoces aquella tierra, ciudad de Dios, que el Señor se ha construido: donde reina la veracidad, y la verdad domina todo y sobre todo triunfa; donde las santas normas de la justicia determinan lo que se hace y lo que se evita; donde el amor une los corazones y los espíritus, y el Señor y Maestro empuña el cetro?
 
Yo conozco esa maravillosa tierra: es la pradera asoleada con los resplandores del Tabor, donde reina nuestra Señora tres veces Admirable en la porción de sus hijos escogidos, donde retribuye fielmente los dones de amor manifestando su gloria y regalando una fecundidad ilimitada. ¡Es mi terruño, es mi tierra de Schoenstatt!
 
¿Conoces aquella tierra preparada para el combate, acostumbrada a vencer en todas las batallas: donde Dios se desposa con los débiles y los escoge por instrumentos; donde, no fiándose de las propias fuerzas, todos confían heroicamente en Él y están dispuestos a entregar por amor, con júbilo, la sangre y la vida?
 
Yo conozco esa maravillosa tierra: es la pradera asoleada con los resplandores del Tabor, donde reina nuestra Señora tres veces Admirable en la porción de sus hijos escogidos, donde retribuye fielmente los dones de amor manifestando su gloria y regalando una fecundidad ilimitada. ¡Es mi terruño, es mi tierra de Schoenstatt!