Seguimos con la Conquista de nuestra Oración de Valle Hermoso!!

Seguimos con la Conquista de nuestra Oración de Valle Hermoso!!

Querida Familia,

¡La Mater nos mostró como escucha nuestra oración y recibe con alegría nuestras muestras de amor!

Durante mayo estuvimos conquistando la oración de Valle Hermoso ...queríamos terminar el mes, peregrinando el 31 de mayo a Bellavista y quemar nuestro aporte al capital de gracias, pidiendo especialmente por la conquista del Santuario.

No hay duda que la Mater recibió con gusto el esfuerzo de la Familia! , pues hace algún tiempo esperábamos concretar una fecha para reunirnos con Monseñor Ezzati y en la víspera del 31 de mayo la recibimos: la reunión será el 4 de julio que luego tuvo que cambiarla por motivos de viaje al 18 de julio.

El 31 de mayo vivimos un momento profundo y de mucha alegría en Bellavista: Eramos un grupo grande, y detrás del Santuario quemamos el capital de gracias y rezamos dando gracias por todo lo recibido. También pusimos nuestro desvalimiento en manos de la Mater y le pedimos que nos transformara en esos instrumentos que Ella necesita para poder instalarse definitivamente en Valle Hermoso.

Le encargamos la próxima entrevista con Monseñor y pusimos en sus manos nuestro anhelo: poder regalar a la Iglesia nuestra fuente de gracias: un Santuario para Colina!

Es por ello que queremos invitarlos a continuar con nuestra corriente de oración y capital de gracias.Volvamos a ofrecer muchos capitalarios llenitos de aquí al 18 de julio!!, contagiemos a los demás, hagamos crecer esta corriente, para que, si es la voluntad de Dios, se nos autorice la bendición.

Esto lo pedimos con la confianza de sabernos hijos queridos de nuestra Mater, y la certeza de saber que es Dios el que conduce el caminar de nuestra familia y que todo lo que el disponga será para nuestro bien...

Con mucho cariño

Marcelo y Pili

Schoenstatt vive o muere según nuestro serio esfuerzo por la santi­dad. Otros lugares de peregrinación existen sin esta condición. Schoenstatt, en cambio, depende de personas que realmente se es­fuercen por la santidad y unan ese esfuerzo por la santidad a nuestro Santuario. (J.K. 1933)